La Junta prepara el mapa definitivo del urbanismo ilegal de Andalucía.Fotografías y planes de inspección compondrán el inventario de casas irregulares Ha llegado la hora de contar. La Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio cree que es el momento de ofrecer cifras oficiales. En Chiclana (Cádiz), por ejemplo, dependiendo del interlocutor y de sus ansias de agrandar el problema o de restarle importancia, el número de viviendas ilegales oscila entre las 10.000 y las 40.000. No existe un recuento exhaustivo que logre dimensionar los efectos del descontrol urbanístico. La Junta está ya trabajando en el primer inventario para trazar un mapa del urbanismo irregular en Andalucía. La premisa es clara: Conocer el tamaño del problema permitirá encontrar la solución.Para acometer este reto, la Junta ha pedido la colaboración de los ayuntamientos. Cada Consistorio asume la responsabilidad de elaborar su propio plan de inspección urbanística. El Gobierno andaluz pondrá algunos medios y ayudas para estos trabajos pero el grueso de esta labor de recuento se ha encomendado a las administraciones locales, por ser las más cercanas al problema y las que tienen que dar diariamente respuestas a estas viviendas ilegales en materia de agua, luz, recogida de basuras o alcantarillado.Los ayuntamientos deben presentar unas fichas individualizadas de cada una de las viviendas ilegales que existen en el municipio. En ellas se debe señalar el año de construcción, su superficie, su contenido, su propietario y cuál es su situación legal. Esas fichas permitirán elaborar un inventario completo del urbanismo irregular. Para ese trabajo los consistorios cuentan con sus propios registros y, para aquellas casas sin documentación, la Junta facilitará fotografías áreas actualizadas que permitirán señalar cada una de las construcciones y reclamarles a sus dueños o inquilinos la información.El trabajo ya ha comenzado. En algunos municipios está muy avanzado. Es el caso de Chiclana, una ciudad donde han proliferado las casas ilegales en los últimos 30 años. Allí ya se ha iniciado un plan de regularización que pretende dar solución a la mayor parte de construcciones ilegales. "Creo que podrá estar listo antes de que se acabe este mandato. Es ponerle fin a un problema de muchos años", ha explicado el alcalde, el socialista José María Román.Nadie quiere poner fechas al inventario de toda la comunidad. "No es lo mismo hacer un inventario en Chiclana o El Puerto de Santa María (con más de 50.000 habitantes) que en Grazalema (con 2.000). Dependerá del trabajo que vayan haciendo los ayuntamientos y su disponibilidad", explica el delegado de la Junta en Cádiz, Gabriel Almagro. La Junta reforzará su cuerpo de inspectores urbanísticos, cuya plantilla es de 25 personas. ¿Qué ocurrirá después del inventario? Muchas casas se regularizarán; otras, las menos, tendrán que derribarse. Pero, sobre todo, el plan busca evitar nuevas construcciones.Leído en El País.Comentario: Encargan al lobo de cuidar del rebaño, mal empezamos.
Publicado por tiojimeno a las 21:30
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martes, 26 de mayo de 2009
viernes, 13 de febrero de 2009
La parálisis de la vega de Barría
El terreno que soñaba con albergar un aeropuerto ve ahora cómo el parque empresarial de energías renovables, el otro proyecto anunciado, está también lejos de hacerse realidadA. Muñoz / Jimena, jimena Actualizado 13.02.2009 - 01:00
La vega de Barría de Jimena, en una imagen de archivo.
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2.000 empleos, la solución al paro en el municipio de Jimena, empresas que funcionen con energías renovables, negocio sin perturbar el medio ambiente. Todo pintaba muy bonito aunque, a decir verdad, ni el aeropuerto fructificó en 2005, ni el parque empresarial verá la luz en próximas fechas. Con la crisis como causa o excusa, sumada a permisos medioambientales, las 160 hectáreas de la vega de Barría parecen estar destinadas a seguir siendo terreno rústico al no proliferar sobre él los proyectos que Aeropuertos de la Costa del Sol, propietaria de la finca, pretendía promover.Una fábrica de cristal iba a ser la primera en instalarse, de la mano de European Toughened Glass. Sin embargo, la calificación de los terrenos se ralentizaron demasiado para las aspiraciones de negocio de la compañía e hicieron que se rompiera el acuerdo que firmaron el Consistorio, con Ildefonso Gómez a la cabeza, y la compañía. Actualmente, la modificación del suelo está pendiente de un informe de inundabilidad de la Agencia Andaluza del Agua."El tema está parado porque el que lo promovía se ha quedado parado", dijo el alcalde de Jimena, Pascual Collado, quien confirmó que, desde que él está en el cargo, no ha tenido contacto alguno con la compañía interesada, si bien la disposición de la finca como terreno empresarial continúa en trámites.El futuro próximo de Jimena no pasa por la finca Barría. El concejal de Fomento, Fernando Gómez, contó que los proyectos más factibles se darán en los terrenos de Jimenaflor, el antiguo vivero del municipio, y de Tradecor, la empresa corchera.Una empresa ya está manteniendo reuniones con los propietarios de la finca del vivero para desarrollar un futuro polígono que responda a los parámetros vendidos en su día para Barría y que pretenden sacar provecho a la zona sin quebrantar el status de "pulmón de la comarca" a Jimena, como calificó Gómez al municipio. En sus 220.000 metros pretenden instalar empresas no contaminantes, de madera, corcho, biomasa o trituradoras de compost, nada de grandes industrias, lo que les servirá para diferenciarse de los polígonos de la costa. La finca de la corchera se verá beneficiada por los 300.000 euros de una subvención de la Diputación de Cádiz para su urbanización. Gómez recordó que esta parcela fue comprada por el Ayuntamiento y, en un principio, intentó venderla para que una empresa privada desarrollara los 14.000 metros cuadrados, sin éxito. Con la subvención, crearán la zona industrial donde pretenden instalar talleres, almacenes y empresas que operan actualmente en el casco.
El terreno que soñaba con albergar un aeropuerto ve ahora cómo el parque empresarial de energías renovables, el otro proyecto anunciado, está también lejos de hacerse realidadA. Muñoz / Jimena, jimena Actualizado 13.02.2009 - 01:00
La vega de Barría de Jimena, en una imagen de archivo.
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2.000 empleos, la solución al paro en el municipio de Jimena, empresas que funcionen con energías renovables, negocio sin perturbar el medio ambiente. Todo pintaba muy bonito aunque, a decir verdad, ni el aeropuerto fructificó en 2005, ni el parque empresarial verá la luz en próximas fechas. Con la crisis como causa o excusa, sumada a permisos medioambientales, las 160 hectáreas de la vega de Barría parecen estar destinadas a seguir siendo terreno rústico al no proliferar sobre él los proyectos que Aeropuertos de la Costa del Sol, propietaria de la finca, pretendía promover.Una fábrica de cristal iba a ser la primera en instalarse, de la mano de European Toughened Glass. Sin embargo, la calificación de los terrenos se ralentizaron demasiado para las aspiraciones de negocio de la compañía e hicieron que se rompiera el acuerdo que firmaron el Consistorio, con Ildefonso Gómez a la cabeza, y la compañía. Actualmente, la modificación del suelo está pendiente de un informe de inundabilidad de la Agencia Andaluza del Agua."El tema está parado porque el que lo promovía se ha quedado parado", dijo el alcalde de Jimena, Pascual Collado, quien confirmó que, desde que él está en el cargo, no ha tenido contacto alguno con la compañía interesada, si bien la disposición de la finca como terreno empresarial continúa en trámites.El futuro próximo de Jimena no pasa por la finca Barría. El concejal de Fomento, Fernando Gómez, contó que los proyectos más factibles se darán en los terrenos de Jimenaflor, el antiguo vivero del municipio, y de Tradecor, la empresa corchera.Una empresa ya está manteniendo reuniones con los propietarios de la finca del vivero para desarrollar un futuro polígono que responda a los parámetros vendidos en su día para Barría y que pretenden sacar provecho a la zona sin quebrantar el status de "pulmón de la comarca" a Jimena, como calificó Gómez al municipio. En sus 220.000 metros pretenden instalar empresas no contaminantes, de madera, corcho, biomasa o trituradoras de compost, nada de grandes industrias, lo que les servirá para diferenciarse de los polígonos de la costa. La finca de la corchera se verá beneficiada por los 300.000 euros de una subvención de la Diputación de Cádiz para su urbanización. Gómez recordó que esta parcela fue comprada por el Ayuntamiento y, en un principio, intentó venderla para que una empresa privada desarrollara los 14.000 metros cuadrados, sin éxito. Con la subvención, crearán la zona industrial donde pretenden instalar talleres, almacenes y empresas que operan actualmente en el casco.
La parálisis de la vega de Barría
El terreno que soñaba con albergar un aeropuerto ve ahora cómo el parque empresarial de energías renovables, el otro proyecto anunciado, está también lejos de hacerse realidadA. Muñoz / Jimena, jimena Actualizado 13.02.2009 - 01:00
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El terreno que soñaba con albergar un aeropuerto ve ahora cómo el parque empresarial de energías renovables, el otro proyecto anunciado, está también lejos de hacerse realidadA. Muñoz / Jimena, jimena Actualizado 13.02.2009 - 01:00
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La parálisis de la vega de Barría
El terreno que soñaba con albergar un aeropuerto ve ahora cómo el parque empresarial de energías renovables, el otro proyecto anunciado, está también lejos de hacerse realidadA. Muñoz / Jimena, jimena Actualizado 13.02.2009 - 01:00
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El terreno que soñaba con albergar un aeropuerto ve ahora cómo el parque empresarial de energías renovables, el otro proyecto anunciado, está también lejos de hacerse realidadA. Muñoz / Jimena, jimena Actualizado 13.02.2009 - 01:00
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lunes, 6 de octubre de 2008
¿Qué está pasando?
La crisis financiera originada en EEUU es una de las más graves de las últimas décadas. De momento, ya se ha llevado por delante a varios gigantes financieros del país y su contagio se ha extendido a todo el mundo. El mayor motor económico del planeta se ha visto obligado a realizar las mayores intervenciones en empresas conocidas hasta la fecha para calmar los mercados, mientras la crisis se ha trasladado ya a las economías 'reales'.
por JOSE A. NAVAS
Mario es un fontanero español que quiere ampliar su negocio y acude a su banco habitual para pedir prestado dinero. «Lo sentimos, esta vez no podemos ayudarte», es la educada pero dura frase que recibe en la sucursal. A Mario le cuesta entender en un principio que la reticencia de su banco o caja de toda la vida tiene que ver con la concesión de hipotecas a miles de kilómetros de España, en EEUU, a personas con un mal historial de morosidad y con pocos ingresos, aunque, al final, lo acaba asumiendo.El convencimiento no ha crecido por generación espontánea. Antes ha leído periódicos en los que se dice que la crisis financiera originada en EEUU es la peor desde la Gran Depresión de los años 30. «Entonces debe ser gordo», piensa. Sigue leyendo los diarios y, pese a las crípticas informaciones que vislumbra —«la economía parece tener un lenguaje sólo para entendidos», se dice— consigue hacerse una idea general de lo que ocurre.En Estados Unidos, las ambiciones de los bancos han ido más allá de lo recomendable y concedieron hipotecas a personas con empleos inestables o con pocos ingresos, con la confianza de que el precio de las casas nunca bajaría —«anda, esto mismo es lo que pensaba la gente en España»—, lo que compensaría la posibilidad de que estas personas dejaran de pagar. Pero al final, la burbuja inmobiliaria estalla y comienzan a aumentar los impagos de las hipotecas, lo que a la postre acaba por provocar que el precio de los pisos acabe bajando. Y el problema no es sólo inmobiliario. En los últimos años se crean nuevos productos de inversión ligados a esas hipotecas de alto riesgo —también son los más rentables porque los intereses y sus beneficios son más altos—. Grandes fondos de EEUU y de otros países invirtien en esos productos, cuyo valor se desploma ante la caída del valor de los pisos.
Los bancos de EEUU comienzan a tener fuertes pérdidas y empiezan a desconfiar unos de otros, una situación que comienza a contagiarse por todo el mundo: vivimos en una época globalizada y Wall Street sigue siendo el corazón financiero. Mario no lo sabía, pero los bancos se prestan dinero entre sí para hacer frente a sus obligaciones. Evidentemente, se cobran intereses para hacer estas operaciones rentables. Sus recelos a la hora de prestar hace que esos intereses suban, provocando, indirectamente, que las hipotecas en España acaben encareciéndose.La falta de dinero de los bancos hace que comiencen a dar menos préstamos a empresas y particulares. Por eso, el banco de Mario se niega a darle el crédito. Sin esos préstamos, las empresas se resienten y sufren parones en su actividad, lo que acaba por hacer que la economía crezca menos y el paro suba. «Yo pensaba contratar una persona, pero sin el préstamo no puedo hacerlo», piensa el fontanero protagonista de esta historia.El panorama es 'negro'. Con la quiebra de varios bancos y el rescate de otros, los problemas se han agravado. Una de las particularidades de esta crisis es que cuanto más se alargue en el tiempo más afectará a la economía 'real', es decir, que se avecina, probablemente, una época de recesión. Esto se debe también a que la psicología juega un papel muy importante en la economía. La confianza de los ciudadanos cae cada vez más, lo que produce un mayor temor a consumir, algo que acaba por dañar aún más el crecimiento.
Mario lee que la crisis provocará un cambio en los bancos: aumentará la regulación, sobre todo en EEUU, habrá fusiones y aumentará el peso de la banca de toda la vida —oficinas y trato directo con el cliente— en detrimento de los productos 'milagrosos' que ofrecían grandes rentabilidades.Pero lo que verdaderamente le importa es que en España las cosas pintan muy mal. A la crisis financiera se ha unido el pinchazo de nuestra burbuja inmobiliaria y la subida del petróleo, del que somos muy dependientes. Desgraciadamente, la salida parece estar al otro lado del Atlántico.
Fachada del Banco de España. (Foto: JOSÉ AYMÁ)
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LAS CLAVES
1. La buena marcha de la economía y los bajos tipos de interés hacen crecer la concesión de hipotecas de riesgo, de manera especial en EEUU, y de productos financieros asociados.
2. Estalla la burbuja inmobiliaria, aumentan los impagos y baja el precio de los pisos.
3. Caen también los productos financieros de inversión ligados a esas hipotecas.
4. Falta liquidez, se conceden menos préstamos; la economía deja de crecer y sube el paro.
La crisis financiera originada en EEUU es una de las más graves de las últimas décadas. De momento, ya se ha llevado por delante a varios gigantes financieros del país y su contagio se ha extendido a todo el mundo. El mayor motor económico del planeta se ha visto obligado a realizar las mayores intervenciones en empresas conocidas hasta la fecha para calmar los mercados, mientras la crisis se ha trasladado ya a las economías 'reales'.
por JOSE A. NAVAS
Mario es un fontanero español que quiere ampliar su negocio y acude a su banco habitual para pedir prestado dinero. «Lo sentimos, esta vez no podemos ayudarte», es la educada pero dura frase que recibe en la sucursal. A Mario le cuesta entender en un principio que la reticencia de su banco o caja de toda la vida tiene que ver con la concesión de hipotecas a miles de kilómetros de España, en EEUU, a personas con un mal historial de morosidad y con pocos ingresos, aunque, al final, lo acaba asumiendo.El convencimiento no ha crecido por generación espontánea. Antes ha leído periódicos en los que se dice que la crisis financiera originada en EEUU es la peor desde la Gran Depresión de los años 30. «Entonces debe ser gordo», piensa. Sigue leyendo los diarios y, pese a las crípticas informaciones que vislumbra —«la economía parece tener un lenguaje sólo para entendidos», se dice— consigue hacerse una idea general de lo que ocurre.En Estados Unidos, las ambiciones de los bancos han ido más allá de lo recomendable y concedieron hipotecas a personas con empleos inestables o con pocos ingresos, con la confianza de que el precio de las casas nunca bajaría —«anda, esto mismo es lo que pensaba la gente en España»—, lo que compensaría la posibilidad de que estas personas dejaran de pagar. Pero al final, la burbuja inmobiliaria estalla y comienzan a aumentar los impagos de las hipotecas, lo que a la postre acaba por provocar que el precio de los pisos acabe bajando. Y el problema no es sólo inmobiliario. En los últimos años se crean nuevos productos de inversión ligados a esas hipotecas de alto riesgo —también son los más rentables porque los intereses y sus beneficios son más altos—. Grandes fondos de EEUU y de otros países invirtien en esos productos, cuyo valor se desploma ante la caída del valor de los pisos.
Los bancos de EEUU comienzan a tener fuertes pérdidas y empiezan a desconfiar unos de otros, una situación que comienza a contagiarse por todo el mundo: vivimos en una época globalizada y Wall Street sigue siendo el corazón financiero. Mario no lo sabía, pero los bancos se prestan dinero entre sí para hacer frente a sus obligaciones. Evidentemente, se cobran intereses para hacer estas operaciones rentables. Sus recelos a la hora de prestar hace que esos intereses suban, provocando, indirectamente, que las hipotecas en España acaben encareciéndose.La falta de dinero de los bancos hace que comiencen a dar menos préstamos a empresas y particulares. Por eso, el banco de Mario se niega a darle el crédito. Sin esos préstamos, las empresas se resienten y sufren parones en su actividad, lo que acaba por hacer que la economía crezca menos y el paro suba. «Yo pensaba contratar una persona, pero sin el préstamo no puedo hacerlo», piensa el fontanero protagonista de esta historia.El panorama es 'negro'. Con la quiebra de varios bancos y el rescate de otros, los problemas se han agravado. Una de las particularidades de esta crisis es que cuanto más se alargue en el tiempo más afectará a la economía 'real', es decir, que se avecina, probablemente, una época de recesión. Esto se debe también a que la psicología juega un papel muy importante en la economía. La confianza de los ciudadanos cae cada vez más, lo que produce un mayor temor a consumir, algo que acaba por dañar aún más el crecimiento.
Mario lee que la crisis provocará un cambio en los bancos: aumentará la regulación, sobre todo en EEUU, habrá fusiones y aumentará el peso de la banca de toda la vida —oficinas y trato directo con el cliente— en detrimento de los productos 'milagrosos' que ofrecían grandes rentabilidades.Pero lo que verdaderamente le importa es que en España las cosas pintan muy mal. A la crisis financiera se ha unido el pinchazo de nuestra burbuja inmobiliaria y la subida del petróleo, del que somos muy dependientes. Desgraciadamente, la salida parece estar al otro lado del Atlántico.
Fachada del Banco de España. (Foto: JOSÉ AYMÁ)
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LAS CLAVES
1. La buena marcha de la economía y los bajos tipos de interés hacen crecer la concesión de hipotecas de riesgo, de manera especial en EEUU, y de productos financieros asociados.
2. Estalla la burbuja inmobiliaria, aumentan los impagos y baja el precio de los pisos.
3. Caen también los productos financieros de inversión ligados a esas hipotecas.
4. Falta liquidez, se conceden menos préstamos; la economía deja de crecer y sube el paro.
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